Nº 7. La elección del instrumento


LA ELECCIÓN DEL INSTRUMENTO


por ENRIQUE J. OLMOS profesor de fagot del CPMAVGH


1.   ¿Qué instrumento elegir?.
El proceso de elección del instrumento musical es determinante para el inicio y futuro del aprendizaje musical. En un principiante, una buena o mala elección instrumental podrá determinar su mayor o menor éxito musical, por lo que es necesario analizar cuáles son los principales factores que determinan dicha elección. Así pues, las elecciones instrumentales de los alumnos resultan fundamentales para que puedan disfrutar de la música, asegurar su permanencia en el estudio e, incluso, alcanzar los más altos logros académicos en su instrumento.
Por el contrario, una mala elección instrumental no sólo hará que el alumno acabe por desmotivarse y por no querer practicarlo, sino que además convertirá su abandono instrumental en un fracaso musical. 
Existen un gran número de estudios asociados a la identificación y análisis de los factores que hacen que un alumno acabe eligiendo un instrumento y no otro, ya sean motivos de carácter psicológico (interno) o sociológico (externo).
Los resultados de la mayoría de las investigaciones coinciden en afirmar que no se puede identificar un único factor como determinante, sino que es la suma de muchos de ellos.

2.   El proceso de elección del instrumento musical.
2. 1. La motivación para iniciar estudios musicales.
En la motivación necesaria para iniciar el estudio de la música o tocar un instrumento musical influyen principalmente dos factores:
-       factores externos (familia, profesores, amigos)
-       factores internos (auto-concepto y valoración personal de la música)
En cuanto a la familia, muchos niños que comienzan sus estudios musicales lo hacen sin tener una vocación propia o claramente definida, siendo sus padres los que les alientan en todo momento y les ayudan a estudiar, esforzarse y superar las dificultades diarias.
En cuanto al auto-concepto y la valoración personal de la música, se convierten en elementos claves para el buen desarrollo musical del individuo dado que, según el grado de confianza en sí mismo, un sujeto puede participar más activamente en actividades musicales pero si, por el contrario, a causa de su rendimiento o nivel musical piensa que no puede tener éxito o que va a fracasar, evitará participar y esta circunstancia limitará sus actuaciones futuras.
    
2. 2. La importancia de la elección del instrumento musical.
La motivación, la aptitud, la actitud, el estudio constante y, además, el amor a la música son necesarios para alcanzar el éxito en los estudios musicales, pero también lo es el hecho de poder tocar el instrumento que a priori se desea. Si un alumno se ve “obligado” a comenzar sus estudios musicales con un instrumento que no conoce, o peor aún, con el que no tiene afinidad, el riesgo de aparición del abandono y fracaso escolar será mucho mayor que el del alumno que sí ha podido escoger desde el principio el instrumento que prefería. Este tipo de frustraciones son las que pueden marcar a un principiante, porque siempre recordará el porqué de su elección instrumental, bien por un deseo satisfecho, un sueño hecho realidad, o por el contrario, por una casualidad, un capricho del destino, o las circunstancias específicas de ese momento.
Pero ¿quién es el encargado de elegir el instrumento musical?. Aunque la mayoría de los estudios y manuales aconsejan que sea el propio principiante el que escoja su instrumento, la realidad es muy distinta. La elección instrumental suele estar condicionada por los gustos de los padres, las influencias de amigos, la disponibilidad de plazas en los conservatorios, los estereotipos del género, los factores económicos, la tradición cultural del entorno, etc.
Lo ideal sería que los profesores guiaran a sus alumnos en la elección del instrumento musical, siendo ésta la mejor forma de encontrar un instrumento que sea lo más afín a los gustos del alumno y a sus posibilidades personales. Pero esto sólo puede suceder si el alumno acude a clases de música antes de iniciar los estudios instrumentales, es decir, si el alumno principiante cuenta con una clase de música en la que, además de conocer todas las familias instrumentales, se le ofrezca la oportunidad de manipular y experimentar con todos los instrumentos durante algún tiempo, hecho que no sucede en los conservatorios españoles.

2. 3. Factores que influyen en la elección del instrumento musical.
¿Cuáles son las razones, factores o influencias por las que un niño/a decide comenzar a tocar un instrumento musical, y no otro?. El deseo de encontrar una respuesta lógica y científica a esta pregunta ha suscitado el desarrollo de múltiples investigaciones. Como síntesis, se pueden identificar como principales factores que influyen en la elección de un instrumento musical los siguientes:
-       Timbre del instrumento.
-       Personalidad.
-       Género y estereotipos sexuales.
-       Características físicas personales
-       Padres, amigos y entorno.
-       Profesores de música.
-       Demostraciones instrumentales.
-       Proceso de selección del instrumento musical.

Algunos estudios también hablan sobre las posibles influencias en el proceso de selección instrumental y la personalidad de los alumnos. Los resultados revelan la aparición de relaciones significativas entre los rasgos de la personalidad, las preferencias tímbricas, el género, y la selección de instrumentos musicales.
Por otro lado, otro elemento importante es la posibilidad de poder escoger cualquier instrumento, es decir, sin contar con ninguna restricción en el proceso, cuestión que no ocurre en los conservatorios públicos españoles, en los que, llegado el momento, un alumno no puede escoger su instrumento porque no quedan plazas y entonces se ve obligado a elegir otro de los que en ese momento queden plazas disponibles. Así pues, es lógico creer que no influirán los mismos factores en un alumno/a si lo colocamos ante dos procesos de selección instrumental tan diferentes.


TEST PARA AYUDARTE A ELEGIR INSTRUMENTO.
Por último y a modo de “juego”, podéis realizar este test que quizás suscite diversidad de opiniones en cuanto a las explicaciones de los resultados, pero no deja de ser curioso y divertido. Este test está basado en el libro “The Right Instrument for your child”, (Londres 1985).
 
TEST:
1)  Me gusta pasarlo bien con un grupo de amigos:
          Mucho ( ) b, e
          Bastante ( ) a
          De vez en cuando ( ) c, d

2)  Soy zurdo:
          Sí ( ) c
          No ( ) a, b, e

3)  Me gusta todo lo bello y armonioso:
          Sí, especialmente ( ) a, d
          Como a todo el mundo ( ) b, c, e

4) Me gusta salir al campo para desfogarme:
          Sí ( ) e, b
          No ( ) a, c, d

5) No me cuesta ningún trabajo soplar todas las velas de una tarta a la vez:
          No, ninguno ( ) b
          Un poco ( ) a
          Bastante ( ) c, d, e

6) Me gusta cantar y/o canto en un coro:
          Sí ( ) a
          No ( ) e
          De vez en cuando ( ) b, c, d
7) En el colegio tengo/he tenido siempre:
          Notas regulares ( ) a, b, e
          Buenas notas ( ) c, d

8) Tengo los dientes fuertes y los labios más bien finos:
          Sí ( ) a, b
          No ( ) c, d, e

9) Me gusta escuchar música clásica:
          Sí ( ) c
          Algunas veces ( ) a
          No especialmente ( ) b, e

10) Cuando alguien desafina, se me ponen los pelos de punta:
          Sí ( ) c, d
          Algo ( ) a
          No ( ) b, e

11) Ante un desafío reacciono rápidamente:
          Sí ( ) e
          Depende ( ) a b
          Me retiro ( ) c, d

12) Me sobra energía mental y me encanta aprender cosas nuevas:
          Sí ( ) d
          Algo ( ) a, b, c, e

13) Soy una persona inquieta:
          Sí ( ) e
          A veces ( ) b
          Mas bien no ( ) a, c, d

14) No me resulta difícil hacer varias cosas a la vez:
          Es cierto ( ) d, e
          Depende ( ) a, b, c

15) Tropezarme con dificultades me desanima:
          Mucho ( ) a, b
          Algo ( ) d, e
          Para nada ( ) c
16) Me encanta la música africana:
          Mucho ( ) e
          No especialmente ( ) a, b, c, d

17) No me importa quedarme todo el Sábado en casa:
          Es cierto ( ) c, d,
          Depende ( ) a
          No es cierto ( ) b, e

18) Lo que empiezo lo termino aunque me cueste:
          Es cierto ( ) c, d
          Depende ( ) a, b, e

19) Trato de resolver los conflictos hablando:
          Sí ( ) a, d
          Depende ( ) b, c, e

20) Mis amigos/amigas creen que soy un poco dominante:
          Es cierto ( ) b
          No lo creo ( ) e
          En absoluto ( ) a, c, d

 
RESULTADO:
Suma todas las letras de tus respuestas y lee en el apartado correspondiente a la letra que mayor número de veces hayas obtenido qué tipo de instrumento es el que más te conviene. Si tienes el mismo número de respuestas en varias letras, posiblemente seas muy polifacético, pudiendo elegir el instrumento que más te guste.

A) Instrumentos de viento-madera: Son ideales para iniciarse. No resulta difícil leer las notas, ya que se toca sólo un tono a la vez y en una sola clave. Tampoco requiere un oído especial, suenan bien aunque se toquen melodías sencillas. La flauta dulce es el mejor instrumento para que los niños se acerquen a la música. Para tocar la flauta travesera conviene ser diestro (se sostiene a la derecha) y tener la suficiente estatura para alcanzar los agujeros en horizontal. El clarinete atrae especialmente a los hombres, que deben tener buenos pulmones y, a ser posible, incisivos fuertes. Para los que prefieren el jazz a la música clásica se recomienda el saxofón, sin embargo, como pesa bastante, no se debería empezar antes de la pubertad. Estos instrumentos son más recomendables para las personas tranquilas que para las dominantes, ya que liberan poca energía.

B) Instrumentos de viento-metal: La trompeta es un instrumento fuerte, ideal para personas dominantes y agresivas, que tengan buenos pulmones. El trombón de varas se distingue porque los tonos no vienen dados, sino que hay que buscarlos, como en el caso del violín. Entre el manejo de las válvulas o pistones y el control de los labios, tocar la trompa requiere bastante técnica. Tocar un instrumento de metal exige fuerza física y pulmonar. No se debería comenzar antes de la adolescencia.

C) Instrumentos de cuerda y arco: Requieren largos años de estudio, por lo que sólo se recomiendan para personas concienzudas y pacientes, con buen oído. Ser zurdo favorece su aprendizaje, ya que la mano que lo tiene más difícil es la izquierda. Con el violín se puede comenzar en edad preescolar: se necesita un cuerpo ágil y buen equilibrio (el instrumento se sostiene entre la barbilla y la clavícula). Es el instrumento que suelen preferir los hijos únicos y exige apoyo por parte de los padres. El violoncelo puede gustar más a un principiante, ya que la posición es más fácil y los tonos no suenan tan descorazonadores como en el caso del violín. Conviene que la estatura sea alta o media y los brazos, largos. No son apropiados para personas con mucha energía, sino más bien para gente tranquila.

D) Instrumentos autónomos: Se trata del piano, la guitarra clásica y el arpa, se llaman así porque no necesitan del apoyo de otros instrumentos. Su aprendizaje no es sencillo, ya que todos los dedos están implicados. La mejor edad para empezar se sitúa sobre los siete u ocho años. Para los principiantes mayores resulta ventajoso haber empezado con un instrumento más sencillo y saber algo de solfeo. El piano satisface pronto, porque incluso las melodías sencillas suenan bien. Sin embargo, las partituras son muy complejas, con claves distintas para cada mano. Hacen falta muchas horas de ejercicio y una buena relación con el profesor. La guitarra resulta muy atractiva para muchos niños y jóvenes, y con razón, ya que tiene un sonido muy bonito. Se la puede llamar un instrumento progresivo, puesto que sirve tanto para acompañar, como para el flamenco y la música clásica. Tocar estos instrumentos requiere inteligencia, perseverancia y cierta introversión.

E) Percusión: Para dedicarse a los instrumentos de percusión hace falta mucho sentido del ritmo. Los hay afinados como el xilófono o el timbal, y otros no afinados, como el tambor y la batería. Para tocarlos se necesitan reflejos, movimientos ágiles, una buena coordinación de las manos y capacidad de concentración. Un buen batería es capaz de usar manos y pies a la vez y pasar con rapidez vertiginosa de un tambor o platillo a otro. Son instrumentos ideales para chicos hiperactivos, que necesitan liberar energía. Conviene empezar con el tambor y pasar luego a los otros.


Referencias bibliográficas:
-     Albaina, M.; Terceño, A.; Sarralde, A. Metodología para conseguir la diversificación instrumental en alumnos-as de entre 5 y 7 años de edad.
-     Arriaga, C.; Madariaga, J. M. Condicionantes contextuales de la motivación para el aprendizaje de la música.
-     Beauvillard, L. Un instrumento para cada niño: sepa cómo elegir el más adecuado.
-     Herrera, L.; Romera, A. M. Aptitudes musicales. Utilidad de su evaluación dentro del proceso de selección del alumnado de nuevo ingreso al Conservatorio de música.
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